29 Sep

El es tu alabanza

  • Pastor Rafael Castillo

"El es tu alabanza; El Es tu Dios que ha hecho estas cosas grandes y temibles que tus ojos han visto" Deut. 10:21

EL pueblo de Dios, como Pribas, reconoce que solo tenemos un Único Dios, tal como se afirma en Efesios 4:6 "Un solo Dios y Padre de todos..."

PRIMERA IGLESIA BAUTISTA SAMPEDRANA

Mateo 16:9 dice: "Santificado sea tu nombre". El Señor Jesus con esta parte del Padre nuestro da significado a las palabras "El es tu alabanza" de Deuteronomio 10:21. El pueblo de Dios, como Pribas, reconoce que solo tenemos un Único Dios, tal como se afirma en Efesios 4:6: "Un solo Dios y Padre de todos..." Y Malaquias en 2:1 lo expresa así: "...El Único..." Nuestro Dios, El Único Dios Verdadero, es presentado así por Isaías 45:12 "Yo hice la tierra y cree al hombre sobre ella". Son mis propias manos que han desplegado los cielos, y soy yo quien ha dado órdenes a todo su ejército.
El Único, el Verdadero y Creador, El es nu

"El es tu alabanza; El Es tu Dios que ha hecho estas cosas grandes y temibles que tus ojos han visto" Deut. 10:21

EL pueblo de Dios, como Pribas, reconoce que solo tenemos un Único Dios, tal como se afirma en Efesios 4:6 "Un solo Dios y Padre de todos..."

PRIMERA IGLESIA BAUTISTA SAMPEDRANA

Mateo 16:9 dice: "Santificado sea tu nombre". El Señor Jesus con esta parte del Padre nuestro da significado a las palabras "El es tu alabanza" de Deuteronomio 10:21. El pueblo de Dios, como Pribas, reconoce que solo tenemos un Único Dios, tal como se afirma en Efesios 4:6: "Un solo Dios y Padre de todos..." Y Malaquias en 2:1 lo expresa así: "...El Único..." Nuestro Dios, El Único Dios Verdadero, es presentado así por Isaías 45:12 "Yo hice la tierra y cree al hombre sobre ella". Son mis propias manos que han desplegado los cielos, y soy yo quien ha dado órdenes a todo su ejército.
El Único, el Verdadero y Creador, El es nuestra alabanza. Todo el universo y la experiencia humana manifiestan la realidad de Dios, quien, además, la sostiene, y que también nos llama la atención que nos creó para El y para su alabanza; es argumento suficiente para que afirmemos que El es nuestra alabanza. Deuteronomio 10:12-11:1 confirma esa hermosa convicción de fe, que Dios es el centro de nuestra alabanza, mediante el siguiente argumento:

Dios es Dios, Único, Grande y Verdadero. "Por que Jehova vuestro Dios...es Dios grande, poderoso y temible..."(Vr 17). Esa mente superior y personal, y en quien se genera todo cuanto existe, El tiene el derecho de la exclusividad para dedicarle nuestra alabanza. El ha hecho a su pueblo para que le alabe y le sirva. " He aquí, de Jehova tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay...y eligió a su descendencia de entre todos los pueblos..." Nos escogió para que le alabemos.

Por derecho de su acto misericordioso. "El hace justicia al huérfano, y a la viuda, y también ama al extranjero y le dan pan y vestido" (Vr 18). El Señor es Justo y demanda Justicia para todos los necesitados, y "hace salir su sol sobre buenos y malos" .

Así, Pribas adora al Único y Verdadero Dios, revelando en Cristo Jesus, uniéndonos a la gran doxologia de Efesios 3.21:
A El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesus, por todas las generaciones de todas las edades, para siempre. Amen.


Pastor Rafael Castillo
Primera Iglesia Bautista Sampedrana

Leer más

01 Sep

Iglesia que vive en el Amor del Compañerismo Espiritual, Iglesia Bendecida por Cristo… (Hebreos 13:1–6)

  • Pastor Pablo Rodriguez

1 Permanezca el amor fraternal. 2 No os olvidéis de mostrar hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo. 4 Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios. 5 Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: Nunca te dejare ni te desamparare, 6 de manera que decimos confiadamente: El Señor es el que me ayuda; no temere. ¿Que podra hacerme el hombre? Otro aspecto de gran bendición para la iglesia es el compañerismo espiritual. La base de este compañerismo es el amor fraternal. Como creyentes, estos hebreos sin duda habían sido rechazados por sus amigos y por su familia. Pero el compañerismo más profundo no se basa en las relaciones familiares o raciales, sino en la vida espiritual que

1 Permanezca el amor fraternal. 2 No os olvidéis de mostrar hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo. 4 Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios. 5 Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: Nunca te dejare ni te desamparare, 6 de manera que decimos confiadamente: El Señor es el que me ayuda; no temere. ¿Que podra hacerme el hombre? Otro aspecto de gran bendición para la iglesia es el compañerismo espiritual. La base de este compañerismo es el amor fraternal. Como creyentes, estos hebreos sin duda habían sido rechazados por sus amigos y por su familia. Pero el compañerismo más profundo no se basa en las relaciones familiares o raciales, sino en la vida espiritual que tenemos en Cristo. Cualquier compañerismo eclesiástico que se basa en otra cosa que no sea el amor hacia Cristo y hacia los demás no puede durar. Si deseamos más referencias sobre el “amor fraternal”, veamos Romanos 12:10; 1 Tesalonicenses 4:9–10; 1 Pedro 1:22; y 2 Pedro 1:7. Donde hay verdadero amor cristiano, también habrá hospitalidad (Hebreos 13:2). Este era un ministerio importante de la iglesia primitiva porque la persecución hacía que muchos dejaran sus hogares. También había ministros que viajaban de lugar en lugar y que requerían de hospedaje (3 Juan 5–8). Muchos creyentes pobres no podían pagar el mesón, y puesto que la iglesia se reunía en los hogares (Romanos 16:5), era natural que el visitante se quedara con los dueños de la casa. Es cierto que los pastores deben ser amantes de la hospitalidad (Tito 1:8); pero también todos los creyentes deben practicar la hospitalidad (Romanos 12:13). La Biblia cuenta la historia de Abraham cuando le mostró hospitalidad a los ángeles. Abraham no sabía sino hasta después quiénes eran sus ilustres huéspedes. Tal vez no hospedemos ángeles en el sentido literal de la palabra (aunque es posible); pero cualquier extranjero pudiera convertirse en un mensajero de bendición para nosotros. (La palabra “ángeles” significa mensajeros.) A veces hemos tenido visitas en casa que han sido mensajeros de las bendiciones de Dios. Por tanto, todos en Pribas debemos ser hospitalarios para con todos los hermanos, eso demuestra nuestro compañerismo espiritual ante Dios. El amor también se expresa en el cuidado compasivo (Hebreos 13:3). No era extraño que los creyentes fueran arrestados y encarcelados por causa de su fe. Identificarse con esos prisioneros podía ser peligroso; sin embargo, el amor de Cristo demandaba un ministerio hacia ellos. Ministrar a un prisionero creyente en el nombre del Señor es servir a Cristo mismo (Mateo 25:36, 40). Nuestro país es libre y no somos arrestados por nuestras creencias religiosas; pero en otros lugares del mundo los creyentes sufren por su fe. ¡Cuánto debemos orar por ellos y compartir con ellos según el Señor nos ayude! El hogar es el primer lugar donde el amor cristiano debe practicarse (Hebreos 13:4). El hogar cristiano comienza con la unión en matrimonio de dos creyentes siguiendo la voluntad de Dios. Esto significa lealtad y pureza. Relaciones sexuales fuera del matrimonio son destructivas y constituyen pecado. En cambio, el sexo dentro de los vínculos protectores del matrimonio puede enriquecer la vida conyugal y traer gloria a Dios. La fornicación es un acto cometido por personas solteras, y el adulterio por personas casadas. (Sin embargo, el término fornicación en el Nuevo Testamento puede referirse a muchas clases de pecados sexuales. Ve Hechos 15:20 y 1 Corintios 6:18.) En estos días, cuando los pecados sexuales son presentados como diversión en las películas y la televisión, la iglesia debe sostener decididamente la pureza del lazo matrimonial. Un consagrado hogar cristiano es lo más parecido al cielo en la tierra, y comienza con el matrimonio cristiano. Esa es nuestra convicción en Pribas! Si amamos a Dios y a los demás como debemos, entonces tendremos una relación correcta con las cosas materiales (Hebreos 13:5–6). Los tiempos de sufrimiento pueden ser tiempos de egoísmo o de servicio. No es fácil sufrir con gozo el “despojo” de nuestros bienes (10:34). Pero con los problemas económicos y ecológicos de nuestro mundo, los creyentes acomodados pueden en cualquier momento encontrarse sin algunos de los lujos que ahora consideran necesidades. La palabra “avaricia” literalmente significa amor al dinero; pero se puede aplicar al afán de tener más de cualquier cosa. Avaricia es el deseo de tener más, sea que lo necesitemos o no. Por eso, hermanos, debemos vivir contentos con lo que El Señor nos da. El contentamiento no puede venir por las cosas materiales, porque éstas nunca pueden satisfacer el corazón. Sólo Dios puede hacerlo. “Estad atentos y guardaos de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes.” (Lucas 12:15,). Cuando tenemos a Dios, tenemos todo lo que necesitamos. Las cosas materiales de la vida pueden deteriorarse o ser robadas, pero Dios nunca nos dejará ni nos olvidará. Esta promesa fue hecha a Josué cuando tomó el lugar de Moisés (Deuteronomio 31:7–8; Josué 1:5, 9); y se cumple para nosotros en Jesucristo (Mateo 28:20; Hechos 18:9–10). Los hombres puedan quitar los bienes, pero Dios suplirá las necesidades. Lo importante es que conozcamos a Jesucristo como nuestro Señor y ayudador, y que no pongamos nuestra confianza en las cosas materiales. Los creyentes contentos tienen prioridades, y las cosas materiales no figuran en primer lugar, sino Cristo, solo así podremos vivir el amor en el compañerismo espiritual. Dios bendiga a Pribas como la comunidad de hermanos, donde el amor sea la base de nuestras relaciones entre los unos a los otros sin distinciones, ni preferencias, sino como un solo pueblo que vive adorando al Señor!

Leer más

31 Aug

LA RAZÓN DE LA EXISTENCIA DE PRIBAS

  • Pastor Manuel Vásquez

En el año en el que PRIBAS arriba a su 56 Aniversario, es oportuno preguntarnos si estamos cumpliendo con el propósito supremo de nuestra existencia. ¿Para qué se fundó la iglesia? ¿Por qué nos reunimos en este edificio construido aquí en el Bo. Paz Barahona? ¿Para qué realizamos actividades y programas a través de distintos ministerios o departamentos? ¿Por qué diezmamos y ofrendamos para sostener la obra? ¿Para qué enviamos misioneros a otros lugares del país? Por asombroso que parezca y aunque muchos hayan participado en el trabajo de la Iglesia, durante todos estos años, probablemente, muy pocos saben ¿Para qué? o ¿Por qué? lo hacemos. El apóstol Pablo, enuncia claramente, el propósito principal de la Iglesia, en este pasaje: “Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una sola voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” Romanos 15:5-6 La Bibli

En el año en el que PRIBAS arriba a su 56 Aniversario, es oportuno preguntarnos si estamos cumpliendo con el propósito supremo de nuestra existencia. ¿Para qué se fundó la iglesia? ¿Por qué nos reunimos en este edificio construido aquí en el Bo. Paz Barahona? ¿Para qué realizamos actividades y programas a través de distintos ministerios o departamentos? ¿Por qué diezmamos y ofrendamos para sostener la obra? ¿Para qué enviamos misioneros a otros lugares del país? Por asombroso que parezca y aunque muchos hayan participado en el trabajo de la Iglesia, durante todos estos años, probablemente, muy pocos saben ¿Para qué? o ¿Por qué? lo hacemos. El apóstol Pablo, enuncia claramente, el propósito principal de la Iglesia, en este pasaje: “Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una sola voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” Romanos 15:5-6 La Biblia está llena de afirmaciones como ésta. Nuestra razón fundamental para existir, es darle a Dios la máxima gloria. Las Sagradas Escrituras prácticamente vibran con el mandato: “¡Dad Gloria a Dios! Vivimos una época de personalidades frágiles y de una religión acostumbrada a los lujos y las modas superficiales; tiempos en los que, el mensaje que se ofrece es que Dios ama a las personas incondicionalmente y quiere que sean todo lo que ellas quieran ser. La ambición personal, la realización personal, la gratificación personal, todo esto ha llegado a ser parte, lamentablemente, del lenguaje anti- bíblico del cristianismo evangélico. Ante esta realidad, es fácil perder el camino y llegar a imaginar, que la meta primordial de la Iglesia es hacerse más grande, construir edificios gigantescos y cómodos para que la gente se sienta bien, llenar el culto de elementos místicos o extravagantes para ofrecer una diversidad de experiencias a la congregación, etc. Consideremos la oración que hace el apóstol Pablo por la Iglesia, en 2 Tesalonicenses 1:11-12: “Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.” Hermanos a medida que usted y yo glorificamos a Dios, seremos glorificados en Él y esto es altamente contagioso. Cuando uno glorifica a Dios, eso ejerce un impacto saludable sobre los demás, ellos verán el modelo y ellos querrán glorificar a Dios. Así lo enseño el Señor Jesús, en Mateo 5:16: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Leer más