10 Apr

El Culto al Señor y Pribas

  • Pastor Rafael Castillo

A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amen. 2 Pedro 3:18b El Culto público, tal como lo practica Pribas, está íntimamente relacionado con tres propósitos básicos del Señor para su iglesia, que son: Glorificar a Dios, Edificar al pueblo de Dios y Proclamar a Cristo. La Adoración a Dios en el Culto público de la iglesia debe estar orientado bajo estos tres propósitos, pues adoramos, y glorificamos al Señor cuando edificamos a su pueblo y cuando proclamamos a Cristo al mundo. Pribas, pues, cuidara su culto para que cumpla en El, estos propósitos del Señor para la vida de la iglesia. En cada elemento en la celebración del Culto al Señor debe haber presencia de estos tres propósitos. Por eso el himno tiene su lugar correcto en el culto. Con el himno alabamos en tono espiritual, con el himno también aprendemos doctrina bíblicamente sana, en el himno encontramos consuelo e inspiración, el himno eleva los grandes valores espirituales, el

A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amen. 2 Pedro 3:18b El Culto público, tal como lo practica Pribas, está íntimamente relacionado con tres propósitos básicos del Señor para su iglesia, que son: Glorificar a Dios, Edificar al pueblo de Dios y Proclamar a Cristo. La Adoración a Dios en el Culto público de la iglesia debe estar orientado bajo estos tres propósitos, pues adoramos, y glorificamos al Señor cuando edificamos a su pueblo y cuando proclamamos a Cristo al mundo. Pribas, pues, cuidara su culto para que cumpla en El, estos propósitos del Señor para la vida de la iglesia. En cada elemento en la celebración del Culto al Señor debe haber presencia de estos tres propósitos. Por eso el himno tiene su lugar correcto en el culto. Con el himno alabamos en tono espiritual, con el himno también aprendemos doctrina bíblicamente sana, en el himno encontramos consuelo e inspiración, el himno eleva los grandes valores espirituales, el himno nos une en el canto, el himno fortalece el compañerismo, y el himno nos da identidad rigurosamente evangélica. Con el himno adoramos porque alabamos y glorificamos al Señor, también edificamos a su pueblo y proclamamos su nombre. Cuando alabamos y glorificamos al Señor, también edificamos a su pueblo y proclamamos su nombre. Con el himno cumplimos fielmente los tres propósitos básicos del Señor para su iglesia. La lectura y exposición de la Palabra del Señor representa el elemento dominante del culto. Con la exposición de La Palabra de Dios lo glorificamos, también edificamos a su pueblo y proclamamos la salvación del mundo. El Espíritu Santo toca corazones para llevar consuelo, para redargüir y afirmar nuestras convicciones de fe, pues la Palabra de Dios ¨Es la espada del Espíritu¨ según Efesios 6:17. Un culo con una firme y sería exposición de la Palabra de Dios será un culto movido por el Espíritu Santo. Muestre atención a los siguiente: Cuando glorificamos a Dios, entonces edificamos y proclamamos; cuando edificamos al pueblo de Dios, también glorificamos y proclamamos; y cuando proclamamos, glorificamos y edificamos. El cumplimiento de estos tres propósitos en el culto hace que nuestra adoración sea completa, gloriosa y agradable al Señor, porque no es Adoración solamente contemplativa, sino actuante e inteligente. Gloria al Señor! Pastor Rafael Castillo Primera Iglesia Bautista Sampedrana

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